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“Me he quedado embarazada sin buscarlo, no lo había previsto. ¿Qué hago?, realmente no quiero hacerlo pero no me queda otro remedio que abortar, no es el momento”.

Si en alguna ocasión te has quedado embarazada, y este embarazo no ha sido programado, posiblemente te hayan asaltado multitud de dudas sobre qué hacer. Si tu situación es más o menos estable, o en tu mente existía el deseo de ser madre, pues posiblemente es el momento de plantearte serlo (o serlo de nuevo, si ya tienes hijos/as). Por el contrario, si tu situación no es buena y tu entorno es desfavorable, posiblemente te plantees, muy a tu pesar, interrumpir el embarazo.

Las mujeres que atendemos en Ginesur, habitualmente, ya han contemplado seriamente la opción de interrumpir el embarazo. Incluso muchas de ellas han acudido a sus centros sanitarios para cursar la solicitud de IVE, donde han comentado su intención a su médico/a de familia, trabajador/a social, etc.

Abortar o seguir adelante con mi embarazo

Cuando las entrevistamos en los centros Ginesur (Málaga, Algeciras y Sevilla), solemos encontrarnos mujeres con situaciones dispares, opiniones diversas, sentimientos contrapuestos, etc. Las hay que tienen tomada su decisión desde el preciso momento que supieron que estaban embarazadas. Por el contrario, hay mujeres que saben de su embarazo hace varias semanas y aún no saben qué hacer. Aquí viene la difícil cuestión: ¿aborto o sigo adelante con mi embarazo?

Pues bien, en líneas generales es una decisión difícil de tomar, pero en definitiva hay que manejarlo como eso, como una toma de decisiones. Como tal, es importante dejar todos aquellos aspectos afectivos, emocionales y morales que pueden contaminar la decisión. Como una decisión que es, debe ser tomada de forma racionalizada, basada más en la situación real, en el “ahora”, que en los deseos personales.

A continuación os ofrecemos algunas recomendaciones útiles que ayudan a tomar esta decisión:

– Como hemos comentado anteriormente, es importante aislar de nuestro pensamiento aspectos morales y afectivos del tipo: “yo siempre he estado en contra del aborto”, “si aborto, Dios me va a castigar”, “me da pena hacerlo”; etc. Aunque, lo más probable es que te asalten este tipo de pensamientos, intenta racionalizarlos. Ten presente que vas a tomar una decisión, y necesitas focalizarte en los pros y los contras que vas a tener si tomas tanto una opción como otra. Elige siempre la que más pros tenga (aunque también tenga contras).

  • Quizás en otro momento de tu vida no te hubieras planteado abortar. Esto es así porque las situaciones en nuestras vidas van cambiando, por eso en cada momento vamos eligiendo cosas distintas. Toma la máxima de: “según que situación tenga, decido una u otra cosa”. Por ejemplo: no es lo mismo quedarte embarazada con trabajo estable, que si tu pareja y tu estáis en paro y sin percibir prestación alguna; no es igual que sea el primer embarazo que tener ya más hijos/as, etc.
  • Hay muchas mujeres que acuden condicionadas por lo que le han comentado otras personas, o han buscado en Internet, sobre las consecuencias dramáticas de abortar (esterilidad, secuelas, etc.). Debemos tener en cuenta que mucha de la información que se encuentra en internet sobre el aborto es información sesgada, tremendista y encaminada a hacer cambiar de opinión a quien lo lea. La mayor parte de esta información no es siempre real, por eso sería más recomendable acudir a un centro especializado para recibir la información objetiva. Señalar que, tras practicar un aborto, la mujer puede hacer vida normal. Asimismo, el porcentaje de infertilidad en abortos provocados, sobre todo de primer trimestre de embarazo, es prácticamente inexistente. A priori, un parto a término conlleva implícitamente un mayor riesgo que un aborto de primer trimestre de gestación.

 

En definitiva, si no has tomado aún la decisión de abortar, no debes preocuparte, es algo normal. Te puede venir bien seguir estos consejos que te ofrecemos, intenta centrarte en tu situación actual, en tu realidad, analizando los aspectos positivos y negativos que tienen las dos opciones: abortar o seguir adelante con el embarazo.
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Joaquín Ferrera
Psicólogo-Sexólogo

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